10 heridos y 90 detenidos en partido de Club Atlético Independiente y Universidad de Chile correspondiente a la vuelta de los octavos de final de la Copa Sudamericana.
Los altercados comenzaron sobre el final de la primera mitad, cuando los aficionados de Universidad de Chile situados en la tribuna Bochini Alta comenzaron a lanzar butacas y trozos de hormigón extraídos de la estructura hacia la parte baja, donde estaban hinchas de Independiente. Entre los elementos que fueron utilizados para los ataques también se vieron palos, mampostería y hasta inodoros completos.
A pesar de que en un principio predominó la inacción policial, finalmente se decidió que los simpatizantes visitantes abandonaran su tribuna pero, con todavía cerca de 30 para terminar la primera mitad, ingresaron los hinchas locales y se generó una brutal batalla campal que terminó con algunos aficionados chilenos saltando desde decenas de metros de altura para huir. Llegados al minuto 48 del partido, el árbitro uruguayo Gustavo Tejera decidió suspender el partido para evitar males mayores.