Francia debutó con victoria (0-2) en la fase de clasificación para el Mundial 2026, pero lo hizo dejando dos notas negativas: Dembélé y Mbappé. El exazulgrana, que venía de lesión y que entró tras el descanso, pidió el cambio media hora después al sentir molestias en su pierna derecha; mientras que el madridista completó un pésimo partido que pudo maquillar con un golazo en una acción aislada al contragolpe.
Esta Francia a nivel ofensivo tiene un caudal que asusta a un año de la disputa de la Copa del Mundo. Otra cosa es el nivel defensivo, en el que un imperial Tchouaméni mantiene el equilibrio, pero reunir en una misma plantilla a Mbappé, Olise, Barcola o Doué, más Dembélé, que fue suplente, son motivos más que suficientes como para considerarla favorita para llevarse el Mundial.
Un golazo de Olise y otro de Kylian Mbappé, empatando con Henry como segundo máximo goleador histórico de Francia, a tan solo seis de récord de Giroud, fue suficiente para desequilibrar un partido sudado de Les Bleus ante Ucrania, a la que venció 0-2 en el primer partido clasificatorio para el próximo Mundial. Los de Deschamps, a medio gas, sin grandes alardes, fueron de más a menos y sufrieron de lo lindo en la segunda parte.