El Espanyol vive en un estado de felicidad que hacía muchos años que no se experimentaba en la entidad blanquiazul. En un club acostumbrado a transitar por el alambre, a las protestas en la grada y a la ausencia del propietario, todo lo que está viviendo esta temporada le sabe a gloria.
El Espanyol es tercero, con diez puntos, empatado con el Barça. Invictos en un inicio de campeonato memorable, en absoluta comunión con la grada y con la propiedad del club a punto de cambiar de manos. Todo en el Espanyol es felicidad.
Primero, y lo más importante, es lo deportivo. Porque al final, si el balón, entra todo lo demás fluye. Y vaya si está entrando. El Espanyol es con ocho goles el segundo máximo goleador del campeonato, empatado con el Real Madrid, y solo superado por el Barça.
A una media de dos goles por partido el equipo ha sumado 10 de 12 puntos en uno de los mejores arranques del siglo XXI.