El equipo de Flick gana tres puntos que eran obligatorios. Marcaron Lamine Yamal, Ferran Torres y Rashford. El Elche, sin complejos y Rafa Mir marcó y chutó dos veces al palo. De Jong asumió galones.
Llegaba el Barcelona al partido sin el más mínimo margen de error. El Madrid distanciado a ocho puntos, el Atlético habiéndole dado caza en la tabla y con el Villarreal un punto por encima. Eso en cuanto a números, porque en lo que hace referencia a sensaciones, tras caer en el Bernabéu y la lesión de Pedri, los ánimos estaban por los suelos.
El Barça buscaba ante el Elche alguien que cogiera la bandera para volver a creer. Muchas miradas estaban puestas en Lamine, del que se habla semana tras semana, pero ya menos de su fútbol que de temas adyacentes. Lewandowski y Olmo, que regresaban a una lista tras sus lesiones empezaron en el banquillo y la pareja De Jong-Casadó asumía la responsabilidad en la creación mientras que en defensa regresaba Araújo. Frenkie estuvo lúcido.
El Barça, ante la ausencia de Pedri hizo de la necesidad virtud. Si faltaba el arquitecto, la clave estaba en aumentar la presión para recuperar pronto el balón ante un equipo como el de Sarabia que juega sin red y buscar a Lamine.
El de Rocafonda fue el primero en tomar la bandera del equipo para guiar a sus compañeros en una actuación mucho más acorde de lo que se espera de él. A los dos minutos ya dejó sentado a su marcador y a los nueve aprovechó una recuperación de Balde para adelantar al Barça.