Regresó Ronald Araújo al once inicial en Stamford Bridge después de ser suplente en el regreso al Spotify Camp Nou contra el Athletic, donde jugaron Pau Cubarsí y Gerard Martín como pareja de centrales.
Su vuelta a la titularidad no pudo ir peor. Araújo vivió una de esas noches horribles que lo señalaron como uno de los grandes culpables de la derrota. El equipo no estuvo bien colectivamente pero su expulsión poco antes del descanso fue decisiva para acabar goleados.
Su expulsión era completamente evitable. Vio la primera amarilla por protestar, recriminando una falta a Lamine Yamal y, pese a estar amonestado, se pasó de frenada en una disputa de balón con Marc Cucurella y lo arrolló de forma muy clara y desproporcionada. Una acción injustificable y que marcó el partido. Slavko Vincic lo mandó a los vestuarios sin que nadie en el Barça pudiera protestar. Con una menos, el partido, ya de por si complicado, se volvió en un suplicio para el equipo azulgrana.
El uruguayo, pese a sus innegables cualidades, no ha conseguido la sintonía fina para convertirse en un indiscutible de la zaga y este nuevo error grueso frente al Chelsea ha traído a la memoria otros ‘señalamientos’ en las temporadas anteriores.
El antecedente más reciente, sin duda, el de la vuelta de las semifinales de la Champions 2024/25 en campo del Inter de Milán. El conjunto lombardo acabó remontando el resultado con un gol en el minuto 90’+3 de Acerbi y otra diana de Frattesi en el 99 de la prórroga. Un 4-3 que eliminó al conjunto catalán cuando ya se veía en la final en la que el PSG de Luis Enrique destrozó a los interistas por 5-0.