El Betis-Utrecht de Europa League dejó una imagen tan insólita como desafortunada: a los dos minutos de empezar el encuentro, un fuerte choque entre Sofyan Amrabat e Isco Alarcón terminó con ambos lesionados. El malagueño recibió una patada de su propio compañero mientras disputaban un balón. Ninguno pudo continuar el encuentro.
Isco trató de seguir jugando, pero sólo aguantó cinco minutos más antes de tirarse al suelo y acudir a la banda. Su segundo intento tampoco encontró resultado positivo e incluso necesitó ayuda para bajar la escalera hacia los vestuarios. Era la primera titularidad de Isco después de recuperarse de su lesión y tras jugar media hora ante el Girona en Liga.
Minutos más tarde, Amrabat también tuvo que pedir el cambio debido a las molestias que le supuso esa acción fortuita. El marroquí se retiraba con un golpe fuerte en su pierna derecha, a la misma altura que la de Isco. En el banquillo bético reinaba el estupor. El chileno había apostado por un once de muchos titulares pese a que el derbi sevillano está a la vuelta de la esquina. La mala fortuna de una jugada extraña deja al Betis sin dos piezas claves para uno de los partidos marcados en rojo.