Si alguien puede adueñarse de la mítica frase “no diga Kempes, diga gol”, que describía el olfato goleador de la leyenda argentina, ese es Erling Braut Haaland.
Hace poco más de un mes, Pep Guardiola elogió al delantero noruego en la previa del partido de Champions League contra el Borussia Dortmund con un halago especial: “Es como cuando tenías a Messi o a Cristiano; su influencia en el juego es enorme”, declaró el técnico catalán. Evidentemente, el noruego fue preguntado sobre ello al día siguiente. Su respuesta no defraudó: “Estoy lejos de ellos… Nadie puede acercarse. Soy Erling y eso nunca cambiará”, señaló.
Lo cierto es que tiene razón en una cosa: siempre será Erling, un goleador insaciable. Donde no estuvo tan acertado fue en decir que está lejos de ellos, al menos en la Champions League. El delantero del Manchester City volvió a marcar en un escenario tan exigente como el Santiago Bernabéu. Desde los once metros, engañó a Thibaut Courtois y puso el definitivo 1-2 para remontar el tanto inicial de Rodrygo. Otro gol para un futbolista que ya suma 55 en la competición.