Piedra a piedra, gol a gol, Cristiano Ronaldo ha ido formando a lo largo de su extensa y exitosa carrera una montaña de récords a la que da vértigo asomarse. El mal de alturas va ya por las 943 dianas, a tan solo 57 del los quiméricos 1.000 goles, una cifra a la que nadie ha llegado oficialmente.
Cristiano ha marcado 943 goles en 1.292 partidos desde que debutó con el Sporting de Portugal, allá por 2002. Su promedio goleador es de 0,72 tantos por encuentro en el total de su carrera, una barbaridad, pero es que desde que fichó por Al Nassr en 2023, el portugués lejos de bajar el ritmo, ha elevado su eficacia: suma 104 goles en 117 partidos en Arabia Saudí, una media de 0,88 goles por partido. A esa velocidad, que esta temporada ha incrementado (lleva 12 goles en 13 partidos) y si las lesiones no se lo impiden, Cristiano podría soñar con alcanzar los 1.000 jugando unos 60 partidos.
Por supuesto, el reto es difícil, pero no imposible. No para Cristiano, que en 2023 y 2024 hizo más de 50 goles por año (54 y 51), cifras que recordaban a la de su mejor versión en el Real Madrid, que abandonó en 2018. Su voracidad y su hambre no han disminuido con la edad.