Cuando Olivier Giroud se retire, no habrá aplausos ni agradecimientos que puedan llenar una carrera que se resiste a decir su adiós y que sigue protagonizando epopeyas europeas a sus 39 años. El máximo goleador histórico de la selección francesa protagonizó una exhibición en el campo del Estrella Roja en Belgrado, donde el Lille le dio la vuelta al 0-1 de la ida y consiguió un triunfo perentorio por 0-2 que le clasifica a los octavos de final de la Europa League en los que se enfrentará al Lyon o al Aston Villa.
Necesitó cinco minutos Giroud para congelar el infierno serbio. El delantero, eterno infravalorado, en medio de una temporada en la que ha suscitado grandes críticas por su sequía goleadora, embocó un centro de André y enmudeció el pequeño Maracaná. La eliminatoria estaba igualada y ese tanto aturdió al Estrella Roja.
El conjunto francés agradeció sobremanera el tiempo extra ya que dio síntomas de agotamiento en el tramo final.