Lionel Messi vivió una noche muy especial con la selección argentina. El delantero disputó ante Benín su último partido con la camiseta de la Albiceleste en el estadio Monumental, en una despedida cargada de emoción, discursos y homenajes para una de las grandes figuras de la historia del fútbol argentino.
Tras el encuentro, llegó uno de los momentos más esperados de la noche con un espectacular show de drones en el cielo del Monumental para rendir homenaje al ’10’. Las imágenes fueron formando diferentes figuras relacionadas con la carrera de Messi, desde su icónica camiseta con el número 10 hasta mensajes dedicados al capitán argentino.
La historia más grande jamás contada llegó a su fin. Fue el relato circular que condujo a un pibe desde Rosario a Barcelona, desde Barcelona al mismísimo infierno argentino y desde ese mismo infierno a la gloria de levantar títulos con la Albiceleste en Maracaná, en Londres, en Qatar, en Miami.
Leo se quitó la camiseta de Argentina por última vez entre lágrimas y en paz. En paz con su difunto padre Jorge y consigo mismo. En paz porque logró por fin disfrutar de un país, el que le dieron y él con fuerza eligió, pues su salida temprana rumbo a España le hizo ser durante mucho tiempo un forastero tanto acá como allá. Hoy ya nadie duda: Messi está a la altura de los más grandes argentinos de siempre, Gardel, Maradona, Borges, Perón.