Las camisetas de fútbol están en todos lados. Hace tiempo que se dejaron de limitar a los días de partido o a los niños. No hay festival de música en el mundo en el que no se pueda ver una camiseta de Ronaldo con Brasil o de Kaká con el Milan.
Hace un par de años, los entendidos de moda decidieron llamar bloke core a la tendencia de combinar una camiseta de fútbol, habitualmente antigua (retro), con vaqueros o falda. Y esta universalización de un merchandising que parecía estar enfocado a las gradas ha aumentado considerablemente los precios: la camiseta del Barcelona puede costar hasta 184,99€.
La azulgrana es la más cara de la Liga. La fan version vale 114,99€ y la player version, 164,99€. Estos precios son sin serigrafía, porque poner el nombre de Lamine Yamal y el número 10 a la espalda cuesta 20€ más. En el Madrid es aún peor, ya que un parche (el símbolo de la competición en el brazo) son 20€ (LaLiga) o 25€ (Champions) y la serigrafía, 25€. Un extra a los 100€ que cuesta la fan version básica madridista y 150€, la player version.
Comparándose con los grandes clubes europeos, se puede decir que la del Madrid y la del Atlético están en precio. Liverpool, City, Arsenal, Bayern, Dortmund, PSG, Milan, Juventus o Inter las tienen en 100€ (versión básica sin ningún tipo de tipografía ni parche). El Manchester United la sube hasta 105€ y el Nápoles es el más sensato, si es que parecen pocos 55€ por una camiseta de fútbol. La del Barcelona, con 114,99€, es la más cara de Europa.