Esto es lo que Inglaterra entera, y también parte del extranjero, quería y necesitaba ver. Lo que la afición inglesa llevaba tanto tiempo esperando y deseando. Una Selección propositiva y mandaba, pero, sobre todo, divertida, vertical, atrevida, poca especulativa, directa y eficaz.
Y que gane con la autoridad que lo hizo en Belgrado ante la desaparecida Serbia de Dragan Stojković (0-5). Todo lo que muy pocas veces fue con Gareth Southgate y lo que nunca había sido bajo las órdenes de Thomas Tuchel. Hasta hoy.
Kane no falló a su cita con el gol, Madueke se vistió de su compañero Bukayo Saka –ausente en la lista por lesión– para estrenarse como goleador(azo) con la Absoluta, Rice fue tan buen ejecutor de saques de esquina como en el Arsenal e Inglaterra firmó, con un ‘manotazo’ de goles y autoridad, su quinto triunfo en cinco jornadas de la fase de clasificación. Con 15 puntos, 13 goles a favor, cero en contra y una distancia de siete puntos con Albania, los Three Lions tienen pie y medio en el Mundial de 2026.