Tres puntos no suturan, pero sí ayudan a cerrar la herida del Atlético en este comienzo de temporada, tras un partido intenso entre varios estados de ánimo. De la alegría a la euforia pasando por la decepción y el miedo. Y esa Araña tejiendo hilo para coser y llevar con su estrella al equipo de regreso a la luz. Con al fin la tostada de su lado.
La temporada está siendo aciaga y los de Diego Simeone lo volvían a demostrar contra el Rayo Vallecano, perdiendo 1-2 hasta el minuto 80. Entonces apareció el hombre araña. No Peter Parker, ficcional. Un Julián Álvarez muy real fue el que se apuntó dos goles más para completar su hat-trick y regalar tres puntos en un partido que puede ser un punto de inflexión en esta Liga.
Porque era mucha diferencia quedarse en siete puntos, lejos del ‘top 6′, que apuntarse ya nueve y subir escalones en la tabla tras un inicio de curso desastroso. Todo ese pundonor llenó de ganas a los del Cholo, volcados a un ataque que definiría, por tercera vez, Julián. Se perfiló, recibiendo de Giuliano, y sacó el zurdazo imposible para Batalla. 3-2 al 88’, ya definitivo. Más que tres puntos al bolsillo: aire, mucho aire, para Simeone. Aunque habrá que corregir mucho. No todos los días se goza de un héroe en casa.