Cuando ayer el Atlético se bajó del avión, la primavera del Metropolitano había quedado atrás. Su campo, ese único lugar en el que esta temporada los de Simeone de momento han sabido ganar. Londres les recibió con el cielo grisáceo y una fina lluvia de otoño constante, de las que calan a la intemperie.
El único resguardo con el que viajan los del Cholo es el resultado de la jornada anterior en casa, la victoria ante el Eintracht en la fase liga de esta Champions que les devuelve a Inglaterra dos jornadas después del estreno en Anfield, con derrota en el 93’ ante el Liverpool. La apuesta ahora sube. No solo es tratar de sumar la primera victoria lejos del Metropolitano. Es hacerlo en el Emirates. Un estadio cuyo dueño es el Arsenal de Arteta, líder incontestable de la Premier.
Será la primera vez en más de siete años que ambos equipos se vean las caras en Europa, desde aquel último cruce en 2018, con Arsène Wenger aún al mando de los londinenses.