El Real Betis Balompié asaltó el Metropolitano con un golazo de Antony que lo afianza en la quinta posición y que lo acerca al Villarreal, que jugará con el Espanyol el lunes y tiene también un partido atrasado con el Levante en Orriols.
Llegaba el Betis herido del manotazo del jueves, ese 0-5 con el que el Atleti le desnudó para dejarle fuera de la Copa. Salía Pellegrini con cinco cambios y el nuevo, Fidalgo, en el once. Como Simeone con Mendoza, titular en su segundo partido, el primero de este mes sin Pablo. Un Simeone que, antes de comenzar, perdía también a Pubill, aquejado de ese virus que ronda su vestuario y pasaron ya Julián y Giuliano. Giménez ocuparía su sitio al lado de Hancko. Al partido los hombres del Cholo salieron como si el calendario siguiera diciendo jueves. Avalanchaaa. Lookman al lado de Julián no solo exudaba peligro al moverse: también ha sido llegar y hacer bueno a Ruggeri, que en dos partidos de nuevo a su lado, hasta corre menos desmañado. Pero el Betis bien sabía que esta tarde era domingo. Y llevaba tres días estudiando la lección.
El tanto del brasileño ante el Atlético de Madrid llegó en el minuto 28. El de Osasco recibió un balón de Abde, que no vio golpeo y jugó con él. Armó la pierna el extremo bético, se abrió hueco ante Ruggeri y le pegó al primer palo de Jan Oblak, que no esperaba ese disparo casi en estático y menos aún el lado elegido.