Antonio Rüdiger escondió un poco la suciedad debajó del sofá: “El mejor del Bayern fue Neuer y sus dos goles fueron dos regalos”, espetó el defensa del Real Madrid tras caer ante el Bayern Múnich. Un análisis un poco pobre de un partido del que, como suele pasar en la Champions League, el Madrid acabó saliendo con vida pese a estar mucho tiempo contra las cuerdas.
El planteamiento de Vincent Kompany fue mejor que el de Álvaro Arbeloa, pero el resultado es corto, muy corto. La falta de acierto y, en algún momento puntual, Lunin evitaron varios goles más de los bávaros. Neuer, por su parte, frenó a un Mbappé que se cocinaba las jugadas él mismo con su habitual facilidad.La prensa alemana sí se vino arriba y celebró lo sucedido en el coliseo blanco. “Buenos Díaz, Madrid”, tituló el diario “Bild” en su web, haciendo alusión al primer tanto de los muniqueses, obra de Lucho Díaz, subrayando que el Bayern “conquistó el Bernabéu”. La cuenta oficial árabe del hexacampeón de Europa también tiró de humor y escribió que “no importa si el techo está abierto o cerrado, el resultado es el mismo”.
Eso sí, el discurso interno es otro: la ventaja es mínima y engañosa. Pese a haber dominado amplios tramos del encuentro, el 1-2 deja un mal sabor de boca debido al tanto de Mbappé, que lo deja todo abierto para la vuelta en Múnich. Lo que también preocupó fue ver cómo, incluso en un partido discreto, los madridistas llegaron a generar tanto peligro al contragolpe.