El fútbol le debía una a João Félix. Tras años y años sufriendo las consecuencias de una enorme presión mediática y una exigencia impropia para su edad, el astro portugués se ha podido desquitar al ser nombrado MVP de la Saudi Pro League.
Una liga en la que ha competido con Balones de Oro como Cristiano y Benzema y con figuras del máximo nivel de la última década como Sadio Mané, Mahrez o Ferreira Carrasco.
A sus 26 años, el luso ha podido quitarse una espinita que llevaba clavada hace tiempo y ha recibido una distinción individual que vuelve a dar impulso a su carrera. Desde su llegada al Atético de Madrid con 19 años, su carrera ha estado marcada por las enormes expectativas marcadas para él y las ingentes cantidades de dinero invertidas que le obligaban a rendir desde el primer día.
Ahora, un poco más lejos de ese ruido mediático, el ‘Menino de Ouro’ ha mostrado una versión realmente desequilibrante e incisiva de un jugador que todavía tiene mucho por ofrecer. 20 goles y 13 asistencias de un jugador absolutamente diferencial.
Su impacto ha sido notable tanto en estadísticas como en jerarquía, siendo una pieza clave en el apartado ofensivo y justificando por qué necesita libertad para moverse en la mediapunta. Y aunque podía pensarse que el hecho de marcharse a Arabia podía cerrarle la puerta del Mundial, dada la enorme competencia del combinado luso en ataque, Roberto Martínez no ha podido dejarlo fuera de su lista.