Noruega celebra la clasificación para los octavos de final del Mundial. En Estados Unidos y también en las calles de Oslo, los noruegos han festejado que los de Haaland consiguen por primera vez en su historia pasar a la siguiente ronda. En todas partes con la famosa remada vikinga como parte central de la celebración.
Miles de aficionados noruegos remando al unísono en esa tradicional celebración que se ha hecho popular en este campeonato del mundo y que ha llegado hasta el parlamento noruego, donde los parlamentarios se han puesto de acuerdo para remar todos a la vez.
Cuando todo se complica, cuando los nubarrones son más negros que nunca, en esos instantes en los que un equipo pequeño se descompone, tener una figura como Haaland cambia por completo el panorama. Haaland es Noruega. Haaland recuperó del abismo a su país para meterlo en la siguiente ronda del Mundial. Un gol tardío, casi sin querer, un toque a la red que entró llorando, le hizo acabar como héroe en un partido en el que apenas destacó. Cinco goles en el Mundial y una cita con la Brasil de Vinicius en la que pueden saltar chispas.