Es el mejor jugador de LaLiga y, para muchos, el mejor del Barça. Raphinha rompe las reglas gracias a Flick, que le ha encontrado la posición perfecta de ‘9’. El impacto está siendo descomunal: defiende como el primero y golea como el que más.
A punto de cumplir 30 años, se encuentra en el mejor momento de su carrera tras haber pasado por una primera época dura en el Camp Nou y otra posterior brillante como extremo y socio en ataque de Lamine y Lewandowski. Ya sin el polaco, y tampoco sin un delantero centro de campanillas que haya llegado por él, la misión de ser el referente ofensivo del Barça le ha tocado a él y la respuesta está siendo majestuosa.
Resulta que este encumbramiento general llega a pocos meses de entrar en el año -1 de la finalización de su contrato. Con vínculo hasta junio de 2028, llegar al verano que viene sin haber renovado podría ser problemático en alguna otra circunstancia.
No parece el caso: Raphinha quiere seguir en el Barça y el Barça quiere que siga Raphinha. Esta semana ya hubo algunas primeras tomas de contacto para encauzar la renovación. Solo el mercado saudí puede hacerlo saltar todo.