El teléfono rojo del Salón Oval sonará toda la noche. La promesa de Pochettino no ocurrió, pese a que cuenta con representación en la Casa Blanca. La involuntaria protesta de Freese y Ream a la inusual alineación de Folarin Balogun facilitó una victoria sin mayores apuros a la Bélgica de Rudi García, cuya pragmática pegada trasciende al arte de su extinta ‘época dorada’. Se dio el lujo el francés de dejar a De Bruyne, Doku y Lukaku en el banquillo para que el reparto resolviera un escándalo que quedó en el campo de juego. El Mundial podrá continuar sin asteriscos, ni partidos extra en tribunales. Y sin Estados Unidos en contienda.
España ya está entre las ocho mejores selecciones del Mundial 2026. El conjunto de Luis de la Fuente selló su clasificación para los cuartos de final tras imponerse por 0-1 a Portugal gracias a un agónico tanto de Mikel Merino en el minuto 91, un triunfo que confirmó la madurez competitiva de una selección que supo sufrir y golpear en el momento decisivo.El premio será un duelo de máxima exigencia frente a Bélgica, que llega lanzada después de golear por 4-1 a Estados Unidos en los octavos de final. Un enfrentamiento con aroma de revancha para la selección española, ya que en el recuerdo se encuentra el precedente entre ambos en una Copa del Mundo se remonta a los cuartos de final de México 1986. Entonces, España empató 1-1 tras un gol salvador de Juan Señor, pero acabó cayendo en la tanda de penaltis (5-4), una de las eliminaciones más dolorosas de su historia.