El gol de Ferran Torres ante Argentina en la final del Mundial no solo dio a España su segunda estrella, sino que terminó de reivindicarlo. Al delantero azulgrana, durante mucho tiempo le ha tocado convivir con las dudas, algunas críticas y la sensación de no ser nunca una primera opción indiscutible ni para el club ni el entrenador.
Ferran ahora disfruta del momento más importante de su carrera, mientras en los despachos de la dirección deportiva azulgrana observan el escenario con cierta preocupación.
La situación no es fácil. La idea de Deco y el club era aplazar las negociaciones para su renovación hasta septiembre por un tema de fair play. Si el Barcelona amplía el contrato del futbolista, a la lógica mejora salarial se le debe añadir un pago de siete millones al Manchester City, tal y como está especificado en su contrato de traspaso.
El Barcelona quiere seguir contando con Ferran Torres, pero le pide tiempo y paciencia. Este retraso para iniciar las negociaciones no sentó demasiado bien al delantero, que siente que su continuidad no ha sido tratada como una prioridad.