El acoso y la presión ejercida por los padres y espectadores sobre los niños no cesa y sigue siendo uno de los objetivos a erradicar por parte de las federaciones de fútbol. Una de ellas, la Federación Rumana de Fútbol (FRF), ha implantado un nuevo procedimiento disciplinario para las competiciones juveniles (categorías sub-7 a sub-16), que introduce un elemento inédito en el fútbol: la tarjeta negra.
En este momento, la FRF es la única federación de fútbol del mundo en introducir una tarjeta destinada exclusivamente a sancionar el comportamiento inapropiado de los espectadores en las gradas. El objetivo es que “los niños no deben ser víctimas de las ambiciones, presiones o frustraciones de los adultos en las gradas”.
¿Cómo se aplica?El nuevo procedimiento se aplica cuando el árbitro observa un comportamiento inapropiado por parte de los espectadores o los padres, o cuando el cuarto árbitro, si lo hubiere, o cualquier otro oficial del partido, le informa de ello.