Nuestras 26 estrellas

Sonó Superestrella antes, pero también después, porque 26 estrellas se elevaron a los cielos de España para la eternidad. Con el gol de Ferran, con la asistencia de Nico, con la brújula de Rodri, con la muralla de Laporte, Cubarsí y Unai, con laterales en lugar de puñales, con Merino poniéndose la capa por costumbre, con Lamine dejando el traje de luces para sacar brillo al de obrero. Con una exhibición coral, bajo la partitura de Luis de la Fuente, director de orquesta bajo la enseñanza de la Antigua Roma. El Mundial de todos, el de las 26 superestrellas.

Esta Selección conquistó el mundo con su saber estar, su perfecto manejo de la pelota, su compromiso máximo y su inteligencia para salir airoso de una final que estaba plagada de minas con una Argentina que renunció a todo y un árbitro cómplice que les quiso llevar hasta los penaltis. En esa batalla claudicaron Egipto o Suiza, pero España es mucho más que eso y se dedicó a ganar el preciado trofeo como sabe: con una espléndida combinación que acabó con un remate grandioso de Ferran Torres, que en la prórroga, como hace 16 años en Johannesburgo, se vistió de Iniesta.

Y España representa la pureza del fútbol, del deporte y de la vida. Todos son chicos ejemplares. Unai Simón, un guardián impecable del calabozo. Un solo gol encajado en todo el torneo. Pedro Porro y Cucurella, los mejores laterales con diferencia. Cubarsí (el mejor joven del Mundial) y Laporte, la mejor pareja de centrales. Rodri, merecidísimo Balón de Oro del Mundial y espero del próximo Balón de Oro de la temporada. Fabián, Pedri, Dani Olmo y Álex Baena tremendos en la sala de máquinas. Lamine, sin ser la estrella esperada, trabajando de menos a más para ayudar. Oyarzabal como nuestro killer con sus cinco chicharros. Y Mikel Merino, Ferran y Nico Williams, los revulsivos ideales. Gracias a todos. España os quiere. Siempre en nuestro corazones. HÉROES.

About the Author

You may also like these