Una excelente dirección de campo de Zinedine Zidane, que dio entrada a Rayan Cherki y Michael Olise en la segunda parte de un partido que se le estaba complicando bastante contra Bélgica, le dio al marsellés su primera gran remontada como seleccionador y, sobre todo, su primera gran noche en Saint-Denis.
Los Diablos Rojos ganaban 0-1 al descanso hasta que el futbolista del Bayern, al que se le puede considerar uno de los mejores del mundo, entró al terreno de juego y protagonizó una exhibición antológica en apenas diez minutos, marcando un doblete y dando una asistencia. De los siete primeros goles de la selección francesa con Zizou en el banquillo, seis han surgido de las botas del crack francés (cuatro goles y dos asistencias).
Con su cuarto gol en este parón y un juego que deslumbra, Olise se ha ganado la admiración de todo el mundo del fútbol. La pasada madrugada, en el Partidazo de la Cope, no dejaron pasar la oportunidad de ponerlo en un pedestal, comparándolo con el máximo favorito al Balón de Oro, Lamine Yamal: “Es el único jugador que le puede mirar a la cara”.