El recorrido de la selección española hacia la Eurocopa 2024 se topa con Erling Haaland, la gran sensación del fútbol actual, bandera de Noruega, un equipo nacional con reducida tradición en el alto nivel internacional que forma parte del grupo A con Escocia, Georgia y Chipre.
Los noruegos asoman como el adversario más potente, especialmente porque tienen al delantero del City en un gran estado de forma. A pesar de quedarse a las puertas del ascenso a la Liga A de la última Nations League, Noruega está dando pasos de gigante últimamente. Tiene a Haaland, por supuesto, y también a Odegaard y Sorloth, entre otros. España ya sabe lo que es medirse a ellos incluso en fases finales, como ocurrió en 2000 en aquel famoso partido en el que José Molina, hoy director deportivo de la FEF, falló en el gol que a la postre le costó la derrota a España.
Además de Noruega, Escocia pondrá el toque histórico para España, aunque con menos nivel del que en un tiempo tuvo. Sí se clasificó para la última Eurocopa y fue anfitriona en Glasgow, pero sus mejores días parecen lejanos. Es más, sus jugadores más determinantes, caso de Tierney o Robertson, son defensas. Visitar Hampden Park, en cualquier caso, tendrá un componente sentimental considerable. Ya jugó España contra los escoceses en la fase de clasificación para 2012.
La selección española vuelve a toparse con Georgia, un equipo que va a más de la mano del francés Willy Sagnol y ante la que sufrió el conjunto de Luis Enrique en los últimos enfrentamientos. Con el meta Giorgi Mamardashvili del Valencia, el centrocampista Giorgi Chakvetadze del Slovan y, sobre todo, el joven Khvicha Kvaratskhelia, del Nápoles, el conjunto georgiano está en crecimiento. Puede que no esté aún para contar como candidato al cartel de la fase final, pero puede dar un disgusto inesperado a cualquiera.