Una situación muy positiva que sería imposible de imaginar sin el mejor Antoine Griezmann. Ya no tan ‘Principito’ (33 años), el delantero galo sigue demostrando que cuando está enchufado es un futbolista totalmente determinante para el Atlético de Madrid.
Líder del cuadro colchonero, ya suma 10 goles y seis asistencias en lo que va de curso y está completamente on fire en Champions: cuatro goles, dos asistencias y dos veces elegido MVP en seis encuentros.
La medicina cura el cuerpo y el arte, el alma. Por eso se pagan millonadas por cuadros, por esculturas y por futbolistas como Griezmann, que llegó al mundo con pincel y cincel en el pie. Uno de esos fichajes capaces de llenar una vida y una historia. Tantas heridas abiertas que dejó su marcha y menos mal que regresó.
Come en la mesa y ahora acompañado de un Julián Alvarez que hizo su duodécimo gol con la rojiblanca en su partido 24. Sería antes de los dos de Griezmann, el primero ante un Slovan que no encontró el zapatito de cristal en el Metropolitano. Cenicienta llegó y Cenicienta se fue, antepenúltimo de esta Champions con liguilla. Julián puso el color. El calor en la tarde fría sería cosa de Grizi. Y que siga siendo primavera en el Metropolitano.